TU ABANDONO
(Soneto)
Hiriendo el corazón de una estocada
me abandonaste en nuestro aniversario
y desde aquel momento entré al calvario
donde tú me dejaste sola, atada.
Porque con tu actitud negra y malvada
has destrozado el alma mía a diario
con mucho llanto amargo y solitario,
pero ya de sufrir estoy cansada.
Algún día mi Dios me hará justicia
y por todo mi llanto pagarás
porque Él me lo ha jurado en su presencia.
Con mucha oscuridad tu llorarás
y yo habré de esperar con tal paciencia
que al verme tan tranquila, te airarás.
INGRID ZETTERBERG
Derechos reservados





.jpg)
%20(1).jpg)
.png)

.png)















.jpg)








